Representamos la típica botica del siglo XIX que consta de unas 300 piezas con un gran número de medicamentos tanto antiguos como réplicados, maletines de doctor, cartelería y propaganda, contando con una colección variada de microscopios y balanzas y completándolo con materiales de laboratorio.
También recreamos los muebles típicos de las farmacias o bien, diferentes cajas de maderas con distintos compartimentos para los medicamentos.